El tercer lugar: cómo diseñar espacios colaborativos que funcionen

El concepto del tercer lugar —a medio camino entre la oficina formal y el hogar— se ha convertido en una herramienta estratégica para fomentar la colaboración y la creatividad en las empresas.
Qué hace que un espacio funcione
- **Acústica controlada**: El ruido ambiental debe permitir la conversación sin molestar a quienes trabajan cerca.
- **Mobiliario flexible**: Sillas y mesas que puedan reconfigurarse según la actividad.
- **Tecnología integrada**: Pantallas y conexiones invisibles pero siempre disponibles.
- **Biofilia**: Plantas, materiales naturales y vistas al exterior que reducen el estrés.